El oficialismo fue derrotado en La Paz, El Alto, Santa Cruz y Tarija, pero retuvo seis de los nueve departamentos y 339 municipios

El MAS mantiene poder aunque Evo lamentó la pérdida de votos

Tanto el presidente como el vicepresidente García Linera intentaron analizar el mensaje de las urnas, que no fue del todo al gusto del Movimiento al Socialismo. En un caso el candidato tenía denuncias por corrupción, recordó Morales.

El MAS mantiene poder aunque Evo lamentó la pérdida de votos
El Movimiento al Socialismo (MAS) del presidente Evo Morales se confirmó como la principal fuerza política de Bolivia en las elecciones de gobernadores, alcaldes y legisladores regionales del domingo, aunque sufrió reveses en La Paz, El Alto, Santa Cruz y Tarija. El oficialismo se impuso en seis de los nueve departamentos, en cuatro de forma irreversible y en dos deberá ir a un balotaje. "Me duele que hayamos perdido por semejante diferencia", reflexionó Morales ayer, mientras el vicepresidente Álvaro García Linera evaluaba que "esto ha tenido que ver con la debilidad en la formación de liderazgos locales, tanto a nivel departamental como municipal".
Según datos preliminares –el Tribunal Supremo Electoral (TSE) dará a conocer los resultados oficiales dentro de una semana–, el MAS ganó en primera vuelta las gobernaciones de Pando, Oruro, Potosí y Cochabamba, y por mayoría relativa (al menos el 40% y diez puntos de diferencia con el segundo, o más del 50% de los votos) en Chuquisaca y Beni, donde irá a una segunda vuelta el 3 de mayo. Cinco meses después de ganar las elecciones generales con el 62%, lo que consagró el tercer mandato de Morales, el MAS resignó Tarija, su tradicional bastión de La Paz y Santa Cruz, donde había ganado en las presidenciales del 12 de octubre.
Una oposición dispersa y sin visos de unidad ganó en seis de los diez principales municipios del país, perdió a manos del MAS en tres y en el restante, Cobija, capital de Pando, disputa voto a voto la victoria. En tanto, el MAS se anotó triunfos inéditos en los municipios de Sucre y Trinidad, hasta ahora en manos de la oposición de derecha.
Los datos preliminares dan como ganador de la gobernación de La Paz al intelectual aymara Félix Patzi, un ex ministro de Morales que se alejó del MAS en 2010, tras fracasar en su ambición de ser postulado para gobernador por esa fuerza. Patzi fue candidato en esta ocasión por Soberanía y Libertad, una formación liderada por el ex alcalde paceño Luis Revilla. Fue elegido con casi el 61% de apoyos, mientras que en El Alto, uno de los bastiones políticos del oficialismo, Soledad Chapetón, de la derechista Unidad Nacional (UN), venció con más del 55% al masista Edgar Patana.
Morales admitió ayer que Patana era un candidato "perdedor" desde que el portal de la emisora Erbol lo mostró recibiendo un paquete presumiblemente con dinero de manos del ex alcalde alteño Fanor Nava. En ese entonces Patana era sindicalista. Morales dijo ayer que, pese a este antecedente, optó por respetar la decisión de la Central Obrera Regional de El Alto y de la Federación de Juntas Vecinales de esa ciudad para respaldar a Patana como candidato. "Esa denuncia de corrupción y las filmaciones (recibiendo presunto dinero) nos perjudicaron, el pueblo alteño dio un voto castigo a la corrupción", reflexionó.
Al finalizar un encuentro con periodistas, Morales hizo un breve silencio y volvió a lamentarse por las derrotas en el departamento de La Paz y en la ciudad de Cochabamba, donde venció la derechista agrupación Demócratas. Recordó luego que, de todas maneras, el MAS tendrá presencia en los 339 municipios y nueve gobernaciones, y destacó que "es el partido político más grande de toda la historia de Bolivia".  «