jueves, 17 de agosto de 2017

ATENTADO YIHADISTA EN ESPAÑA

A LAS 16.00 GMT,DE HOY SE HA PRODUCIDO UN GRAVE ATENTADO YIHADISTA EN EL CENTRO DE BARCELONA.
UNA FURGONETA HA ENTRADO  A TODA VELOCIDAD POR LAS RAMBLAS DE  DICHA CIUDAD.
DESPUES DE RECORRER UNOS METROS CHOCO CONTRA UN QUIOSKO.
UNOS HABLAN DE DOS TERRORISTAS  QUE HUYERON Y SE REFUGIARON EN UN BAR DEL MERCADO DE LA BOQUERIA DESDE DONDE EMPEZO UN TIROTEO.
HABRIA POR LO MENOS 4 MUERTOS,UN NIÑO ATROPELLADO EN UN COCHECITO  Y TRES TRANSEUNTES.
NO HAY MAS INFORMACION FIABLE. 
CONDENO EL HECHO.

SON LOS HEREDEROS DE LOS MILICOS,PERO NO TIENEN UNIFORME Y APRENDIERON

El macrismo no es un golpe de suerte
 
Imagen: DyN
 
¿Cómo se explica la victoria de Cambiemos en las elecciones del domingo? Propongo un método bastante empírico para enfrentar el desafío de entender los resultados: consiste en hacer de cuenta que el macrismo gobierna la ciudad de Buenos Aires desde hace una década, que hace dos años sorprendió con su victoria bonaerense y nacional y que, transcurrida la mitad de su mandato, logró revalidarse de manera contundente. Propongo, en suma, olvidarnos por un rato de las memes de Esteban Bullrich, sacudirnos el rechazo instintivo que nos genera la contemplación de la puesta en escena de sus festejos y, por fin, empezar a tomárnoslo en serio.
Los motivos del triunfo, entonces. Como viene ocurriendo, Cambiemos desplegó una campaña profesional que se ajustó a lo que Jaime Durán Barba define como “disciplina estratégica”, es decir que no se apartó de la línea trazada, y que incluyó esfuerzos importantes como la abrumadora blitzkrieg mediática de María Eugenia Vidal de las 48 horas previas a la veda. Sin embargo, hay algo más que una simple habilidad táctica detrás del triunfo del macrismo, que el domingo pasado logró consolidarse como la fuerza más votada a nivel nacional, mejoró su performance respecto del 2015 y derrotó al peronismo en bastiones históricos. ¿Qué tendencias sociales consiguió interpelar? ¿Qué entendió Macri de la Argentina?
En primer lugar, el Gobierno identificó temas que venían generando una creciente preocupación social y sobre los cuales el kirchnerismo no había elaborado una política concluyente, entre los que se destaca el del narcotráfico. Por supuesto que el abordaje demagógico elegido no logrará resolverlo e incluso es probable que, como ha ocurrido con otros líderes latinoamericanos punitivistas, en algún momento se le vuelva en contra. Por el momento, sin embargo, alcanza con nombrarlo: no hace falta llevar años invertidos en sesiones lacanianas de veinte minutos para entender el alivio profundo que produce el mero hecho de poner en palabras un problema, de nombrar lo que hasta el momento permanecía callado.
La política exige muchas cosas, entre ellas la capacidad de detectar las angustias sociales: el narcotráfico puede parecer extraño para quienes nos relacionamos con la droga a través de una maceta y vivimos en barrios alejados de la densa trama de relaciones entre capos, transas y soldaditos, pero aparece como una amenaza cotidiana, casi existencial, para quienes se ven obligados a convivir con él todos los días. La línea antimafia que subraya Vidal, presentada como una cruzada contra los poderes oscuros de la provincia, y las diversas declinaciones del giro punitivista oficial, son la respuesta –insisto: equivocada y peligrosa– a este problema.
Pero hay algo más que la puntería programática detrás de la victoria oficialista en las PASO. Cambiemos, ya lo hemos señado, expresa una nueva derecha: democrática, dispuesta a marcar diferencias económicas con la derecha noventista, y socialmente no inclusiva pero sí compasiva. Para transmitir con eficacia esta idea fuerte, el macrismo se apoya en dos pilares. El primero es la decisión de prolongar el generoso entramado de políticas sociales construido por el kirchnerismo: Asignación Universal, jubilaciones, incluso las cooperativas del Argentina Trabaja, que en su momento había denunciado como un foco de clientelismo y corrupción. El segundo es su gestión en la Ciudad de Buenos Aires: como durante sus dos mandatos como jefe de gobierno Macri no rompió el consenso en torno a la universalidad de los servicios públicos (no privatizó las escuelas ni los hospitales y no les prohibió a los bonaerenses, ni siquiera a los paraguayos, atenderse en ellos), pudo construir la imagen de una administración eficiente y moderada, que además produjo una mejora importante del transporte público y que volcó recursos tanto al espacio público de parques y plazas como a la oferta cultural orientada a  clase media.
Esto no implica, aclaremos nuevamente, una evaluación positiva de su performance al frente del gobierno de ciudad, sino apenas reconocer que si se hubiera comportado de otro modo probablemente no hubiera ganado todas las elecciones porteñas desde 2007 y quizás tampoco la Presidencia. Porque el espejo de esta caracterización sosegada del macrismo es el agitado paisaje de trazo grueso que durante demasiado tiempo quiso pintar el kirchnerismo: la consigna “Macri basura/vos sos la dictadura”, en particular, reflejaba la incapacidad para comprender la verdadera naturaleza de la criatura política que tenía enfrente.
Y en este sentido cabe preguntarse también si la insistencia en equiparar al macrismo con el menemismo noventista no resulta a esta altura igualmente estéril: aunque su programa macroeconómico de metas de inflación, altas tasas de interés y bicicleta financiera se alinea claramente con la ortodoxia, la decisión de no recortar el gasto público ni recurrir al despido masivo de empleados estatales, junto a la promesa de no reprivatizar las empresas públicas (ni siquiera aquellas que, como Aerolíneas, generan pérdidas), marca un contraste con los 90. El de Macri es un neoliberalismo desregulador, aperturista, anti-industrialista y, por supuesto, socialmente regresivo, pero no privatizador ni anti-estatista. Quizás esto explique por qué, pese al deterioro ostensible de la situación socioeconómica, un sector importante de la sociedad cree en la promesa oficial de que las cosas mejorarán pronto.
Sucede que el neoliberalismo macrista incluye también una propuesta de justicia, sintetizada en la perspectiva de igualdad de oportunidades, la única referencia más o menos abstracta que el presidente se atreve a incluir en sus discursos. A menudo acompañada por exhortaciones a recuperar la “cultura del trabajo” y evitar “los atajos y las avivadas”, la igualdad de oportunidades es la respuesta que filósofos liberales notables, como John Rawls y Amartya Sen, han encontrado a las dificultades para congeniar igualdad y libertad en las sociedades contemporáneas. Aterrizada en la Argentina de hoy, la perspectiva encarna en el trabajador meritocrático, el verdadero sujeto social de esta nueva batalla cultural, y sintoniza con la tradición inmigrante que es parte constitutiva de nuestra cultura política: la idea de progreso en base al esfuerzo individual (a lo sumo familiar) que le permite al que llegó con una mano atrás y otra adelante progresar hasta ascender al mundo alfombrado de la clase media: el mito de “mi hijo el dotor”.
Antes de que lluevan los tomates, aclaremos: que el oficialismo formule este discurso no implica que la gestión concreta de su gobierno lo esté llevando a la práctica ni que sus principales dirigentes sean ejemplos de self-made men: el del macrismo es un caso asombroso de herederos meritócratas. Pero el objetivo de esta nota no es denunciar la simulación de Cambiemos ni desnudar la oscuridad de su alma verdadera sino entender por qué sus propuestas resultan convincentes, indagar los motivos profundos de su eficacia, entender por qué funciona.
El macrismo ha logrado expresar también ciertas marcas de la época. Sus apelaciones a los valores pos-materiales, aquellos que van más allá de las necesidades cotidianas de supervivencia, resultan seductoras para las clases medias acomodadas en un contexto de hipersegmentación social, en donde los sectores más privilegiados llevan una vida más parecida a la de sus pares sociales de Nueva York o París que a los sufridos compatriotas que viven en el Conurbano, a un colectivo de distancia. Esto se verifica en las vagas tonalidades ambientalistas del slogan “ciudad verde”, en la importancia atribuida al cuidado de uno mismo (expresada en la retórica new age, las bicisendas, las ferias de comida saludable) y en una revalorización de la cotidianeidad frente al sacrificio totalizante que exigía la militancia kirchnerista (Macri insiste con que sus funcionarios deben volver a casa antes de que anochezca a cenar en familia). Todos estos aspectos, fomentados por una gestión multi-target que se segmenta en sectores tan específicos como la secta de los runners, los reclamos éticos de los veganos y las demandas insondables de los amantes de mascotas, terminan de completar la idea del macrismo como una fuerza política moderna y cosmopolita, a la altura de los tiempos.
Por último, Cambiemos se presenta como una renovación modernizante de la política. Sin entrar una vez más en discusiones acerca de la realidad concreta de sus acciones (la manipulación del escrutinio bonaerense desmiente este supuesto higienismo), señalemos que, auto-reivindicado como el primer partido político del siglo XXI, el macrismo se proclama como un paso adelante respecto de los vicios y las mañas de las agrupaciones tradicionales.
Más pendiente de la época que de la épica, el oficialismo defiende una visión anti-heroica de los asuntos públicos, una reivindicación de la normalidad cuya gran escenificación es el timbreo. Concebido como un contacto directo entre el funcionario y las personas, el timbreo es espontáneo, informal, casi diríamos puro, en contraste con la forma favorita del populismo: el acto de masas y toda su parafernalia de organización, traslado, protocolo de oradores y largas negociaciones previas por los lugares en el palco. Decisivamente, el timbreo permite desplazar el eje del ciudadano al vecino. Aunque quien pulse el timbre sea un funcionario nacional, incluso un ministro, la gobernadora o el mismísimo presidente, la política se hace, en un pase de manos mágico, local: el mensaje es que son los problemas inmediatos y cotidianos los que realmente importan, los que el político, como muestran las fotos que luego circulan por los medios, se acerca a escuchar.
El efecto es individualizante. Lejos de las asambleas, las movilizaciones o cualquier otra forma de apelación colectiva, el timbreo es la operación ideal de la política macrista porque sintoniza con su concepción de la sociedad como una agregación de individualidades. Al limitarse a un contacto bilateral funcionario-vecino, el timbreo apunta a la particularidad de cada persona: la singularidad de su problema concreto prevalece sobre su condición de clase o filiación política, que es lo que al fin y al cabo lo que hermana a los individuos en una identidad común y lo que, en última instancia, los construye como iguales.
Rebobinemos antes de concluir. La amplia victoria oficialista en las PASO se explica por sus dotes de campaña pero también por el hecho de que expresa una alternativa política capaz de conectar con amplios sectores sociales. El macrismo no es, por recurrir a la fórmula de Ricardo Forster, una anomalía, un accidente o un golpe de suerte; es una fuerza potente que se encuentra en el trance de construir una nueva hegemonía. Los resultados socialmente negativos de sus políticas, el fondo individualista que late detrás de sus decisiones, la concepción liberal de justicia sobre la que sostiene su discurso lo empujan sin remedio a la derecha del cuadrante ideológico, pero es una derecha democrática y renovada, que hasta el momento estaba ausente de nuestra escena política. Esa es la gran novedad, la noticia que la oposición debería registrar si de verdad desea ganarle en octubre.

* Director de Le Monde Diplomatique, Edición Cono Sur

LOS PERONISTAS NO APRENDEN,LOS GORILAS SI
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miércoles, 16 de agosto de 2017

ARABIA SAUDI HUYE DEL AVISPERO YEMENI TRAS PERDER EN SIRIA



El príncipe heredero de Arabia Saudí, Mohamad bin Salman, confiesa a dos exfuncionarios de EE.UU. que ‘desea salir’ de la guerra en Yemen.
De acuerdo con el portal Middle East Eye, el príncipe heredero saudí ha revelado su intención de “salir” de la guerra, que él mismo inició en Yemen, en varios correos electrónicos enviados al exembajador de EE.UU. en los territorios ocupados Martin Indyk y al exasesor de seguridad nacional estadounidense Stephen Hadley.
Los mensajes de Mohamad bin Salman, de 31 años de edad, fueron enviados un mes antes de que Arabia Saudí cesara sus relaciones con Catar, tras acusar a Doha de socavar su campaña en Yemen y acercarse a Irán.
Además, en los correos electrónicos, el príncipe ha señalado que no tiene problemas con la colaboración entre Washington y "el principal enemigo de Riad", Irán.
Desde el mes de marzo de 2015, Arabia Saudí y varios de sus aliados regionales llevan a cabo una brutal agresión contra Yemen, el país más pobre del Oriente Medio. El Centro Legal para Derechos y Desarrollo yemení, en un informe publicado en junio, indicó que en 800 días (hasta entonces), los bombardeos saudíes contra los yemeníes dejaron 33.395 muertos y heridos y de la cifra total de fallecidos, 2689 eran niños, 1942 mujeres y 7943 hombres.
Al respecto, Middle East Eye destaca que las confesiones del príncipe Mohamad bin Salman tuvieron lugar mientras más de 18 millones de yemeníes necesitan ayuda humanitaria y más de 7 millones sufren de desnutrición.
Además de imponer bloqueos contra la nación yemení, el régimen de los Al Saud también está realizando indiscriminados bombardeos contra las infraestructuras y la población civil en Yemen desde el inicio de la guerra.
Cabe mencionar que la situación general en Yemen ha causado uno de los mayores brotes de cólera en el mundo. Medio millón de personas han contraído esta enfermedad desde finales de abril cuando empezó la epidemia, según los datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Rai al Youm: Yemen derrota a la agresión saudí
 
El director del periódico en lengua árabe editado en Londres Rai al Youm, Abdel Bari Atwan, ha dedicado un editorial al Yemen.
“La muerte de cuatro militares emiratíes en el choque de su helicóptero en Yemen mientras efectuaban una misión en el marco de la intervención militar de la coalición liderada por Arabia Saudí ha supuesto una nueva derrota de ésta. El choque coincidió con un ataque con misiles en las aguas territoriales del Yemen, en el Mar Rojo, contra un navío emiratí desde otro que pertenecía al movimiento Ansarulá.
Yemen ha desarrollado una capacidad misilística y posee la tecnología para la fabricación y desarrollo de misiles sofisticados. En otro ataque anterior con misiles llevado a cabo por el Ejército yemení y los comités populares de Ansarulá contra el navío de guerra emiratí Swift junto a la costa de Muja, el pasado 30 de Julio, perecieron 12 militares emiratíes.
Estos ataques con misiles contra bases, posiciones y navíos de guerra de Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos (EAU) han roto el equilibrio de fuerzas y pueden cambiar los hechos sobre el terreno en favor de Yemen, y más concretamente de la alianza entre el movimiento Ansarulá y el Congreso General Popular, liderado por el ex presidente Ali Abdulá Saleh. Algunos analistas creen que cuanto más dure la guerra más crecerá la eficacia de las fuerzas yemeníes sobre el terreno.
Los ejércitos saudí y emiratí han fracasado y eso es por lo que la coalición ha pedido el despliegue de soldados sudaneses, pero esto no podrá influir sobre el terreno, ya que una crisis real golpea las filas de la coalición. Los 5.000 soldados sudaneses han preferido, sobre todo, permanecer detrás de las líneas del frente para volver a su país sanos y salvos.
Arabia Saudí y los países de la coalición cometieron un grave error al imponer el bloqueo a Yemen y cerrar el aeropuerto de Sanaa. Y el bombardeo de civiles no ha hecho más que empeorar la situación. Todo el pueblo yemení se ha vuelto en contra de la coalición pro-saudí, el partido del presidente dimisionario Mansur Hadi se ha disuelto y Hadi no es ya más que un cadáver político. El bloqueo ha provocado una crisis de hambruna y una epidemia de cólera, pero no ha podido doblegar la voluntad de los yemeníes.
El general Abdulá Saleh, sobrino del ex presidente de Yemen y uno de los ilustres comandantes del Ejército, ha amenazado con lanzar misiles contra los aeropuertos de Arabia Saudí y EAU si no se pone fin al bloqueo impuesto al aeropuerto de Sanaa. Esta amenaza debería ser tomada en serio, señala Atwan. Imaginemos las repercusiones del bombardeo del aeropuerto de Dubai, el de Yeddah o el de Riad.
Baste recordar la caída en un 80% de los beneficios netos de la compañía aérea emiratí Etihad Airways, que había ya perdido el año pasado 1.800 millones de dólares.
La coalición Ansarulá-Congreso General del Pueblo no va a ser doblegada, especialmente en un momento en que su red, tanto en Yemen como en el extranjero, se desarrolla. Por el contrario, Mansur Hadi y su grupo se está reduciendo como un goteo y hay pocas personas que pronuncien su nombre y muchas menos que quieran su regreso al poder.
La reapertura del Aeropuerto de Sanaa y la vuelta a la mesa de negociaciones ocurrirá tarde o temprano, pero lo cierto es que la coalición saudí se enfrenta a un fracaso total en Yemen.
Sigue la guerra civil en la ciudad saudita de Qatif
Desde finales de 2011, numerosas manifestaciones contra el régimen de Arabia Saudita han tenido lugar en la ciudad portuaria saudita de Qatif, en la costa del Golfo Pérsico, y hace 3 meses que las «Aguilas de Nayef», la unidad de la policía saudita que reprimió las protestas populares en Bahréin, «mantienen el orden» en esa ciudad.
Recurriendo al uso de blindados y bombardeando a los rebeldes de Al-Awamia, la policía saudita ha destruido totalmente el barrio de Musawara y se dispone a tomar por asalto el barrio de Chuweikat.
Los manifestantes son chiitas mientras que los policías de las «Aguilas de Nayef» son todos wahabitas.
El 2 de enero de 2016, la monarquía absolutista de Arabia Saudita decapitó al jefe de la oposición nacional, el jeque chiita Nimr Baqr al-Nimr, aunque este último se había declarado firmemente contrario a la violencia. No existe, por tanto, a falta de una representación de la oposición, ninguna de posibilidad de diálogo entre los rebeldes y la monarquía saudita.
La ONU contempla en silencio la masacre que tiene lugar en Qatif mientras que la monarquía saudita prepara la abdicación del rey Salman y la entronización de su hijo, el príncipe Mohammed.
Arabia Saudí busca mediación iraquí para acercarse a Irán
El ministro del Interior iraquí anuncia que las autoridades saudíes han solicitado al Gobierno de Irak su mediación entre Riad y Teherán.
El titular del Interior iraquí, Qasim al-Araji, informó el domingo que el príncipe heredero saudí, MohamadBin Salman, le había pedido oficialmente su mediación para organizar unas conversaciones bilaterales entre Arabia Saudí e Irán, según cita el canal de televisión local Al-Sumaria.
Estas declaraciones las hizo Al-Araji en una conferencia de prensa conjunta con su homólogo iraní, AbdolrezaRahmaniFazli, celebrada en Bagdad (capital).
Riad y Teherán rompieron relaciones diplomáticas entre ambos países tras producirse la ejecución del prominente clérigo chií, el sheij NimrBaqer al-Nimr.
El funcionario iraquí explicó que había informado a la parte saudí de las peticiones formuladas por los iraníes con el fin de poder encontrar alguna solución al desencuentro diplomático.
Como primer paso para aliviar las tensiones entre estos dos países, Irán solicitaba a la parte contraria que los peregrinos iraníes fueran tratados en la celebración de Hach con respeto y se les permita visitar el Cementerio de al-Baqi en la ciudad santa de Medina.
El ministro iraquí señaló, en este contexto, que los funcionarios saudíes habían aceptado las demandas iraníes y dieron garantías de que Al-Baqi “estaba abierto a los peregrinos iraníes”.
Por otro lado, Al-Araji subrayó que Irak considera muy necesario que Teherán y Riad mantengan relaciones de mutuo respeto, pues, ambas naciones contribuyen a la promoción de la seguridad en todo el Oriente Medio.
El ministro del Interior de Irán, por su parte, declaró que el respeto a los peregrinos iraníes era un asunto muy importante para Teherán, subrayando que Irán siempre había tratado de consolidar sus relaciones con Arabia Saudí y buscaba mantener sus lazos con el reino árabe.
Las relaciones entre Irán y Arabia Saudí se empeoraron aun más cuando muchos ciudadanos musulmanes, quienes practicaban los rituales de Hach en Mina, cerca de la ciudad sagrada de La Meca, en septiembre de 2015, murieron en una avalancha humana.
Occidente junto con sus ONGs y medio de comunicación dan la espalda a Yemen
 
El conflicto armado en Yemen continúa con la epidemia de cólera como telón de fondo. Occidente y sus medios lo presentan como una guerra entre los partidarios de los huities de Irán y los sauditas de Estados Unidos. El periodista turco Islam Ozkan habló con Sputniksobre los motivos por los que a Occidente le interesa ignorar el conflicto.
Según Ozkan, los intereses de Occidente dependen de su apoyo a Arabia Saudí y, por tanto, no les conviene hablar sobre las proporciones a las que está llegando la catástrofe humanitaria en el país africano, en la que toma parte Riad.
«Incluso aquellos que no necesariamente son socios de Arabia Saudí y simplemente quieren llevarse bien con los saudíes y no levantar tensiones se han esforzado por no publicar material sobre Yemen en los medios de comunicación ni hablar de lo que está pasando allí», asegura Ozkan.
Así que las grandes potencias como Estados Unidos o la Unión Europea, de quienes depende la mayor parte de la opinión pública, han escogido situarse en el lado de Arabia Saudí en lo que respecta a la carnicería en Yemen -una carnicería iniciada por Arabia Saudí, recuerda el periodista-.
Según sus palabras, los altos cargos de la ONU y la propia organización no son neutrales y hasta cierto punto se encuentran bajo la influencia de Riad.
Hasta el día de hoy, son cerca de 10.000 los soldados fallecidos en Yemen los que han actuado del lado de los saudíes. Teniendo en cuenta que en el país del golfo Pérsico la existencia de ONG es casi nula, no existe nada ni nadie que pueda pararle los pies al Gobierno.
«Hay dos escenarios que podrían detener a Arabia Saudí y a la coalición que se ha montado en el conflicto yemení: o se empieza a presionar seriamente a nivel internacional a los saudíes o en Arabia Saudí se comienza a vislumbrar una posible crisis financiera», explica Ozkan.
Que Estados Unidos siga vendiendo armas a Arabia Saudí a pesar de las numerosas críticas por parte de organizaciones de derechos humanos y ONG es una prueba más de las que dejan patente de qué pie cojea el país norteamericano y a quién apoyan en el conflicto yemení y «quién les gustaría que saliese vencedor de ese conflicto», sentencia el periodista

martes, 15 de agosto de 2017

Eleições em Angola: O mais bem preparado

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“João Lourenço é o angolano que vai receber o testemunho do Arquiteto da Paz”.
Paulo da Ressurreição
Luanda, 13 AGOSTO 17 (DOMINGO) – A Campanha Eleitoral para as Eleições Gerais de 23 de Agosto entrou na sua quarta semana.
As sondagens e as opiniões de vários analistas convergem de que se os votantes, partidários do MPLA, forem as urnas nos números que têm sido mobilizados nos actos da campanha, seguramente ele e o seu candidato, João Lourenço, garantirão a vitória nas urnas.
João Lourenço, a aposta do MPLA para futuro Presidente da República de Angola, aparece como o candidato de melhor “back ground” para assumir a chefia do Estado angolano.
Avultam muitas razoes: É dos candidatos, o único com experiência governativa, não só como dirigente destacado do Partido, que está à frente do Estado contra todas as adversidades, mas, também, por ter desempenhado, com zelo e patriotismo, funções de muita importância à vida do País.
Temperado na luta pela Independência Nacional de Angola e na salvaguarda da integridade territorial, João Lourenço encarna as aspirações mais profundas dos angolanos, de seguir na via do desenvolvimento económico e social, de forma independente, longe dos ditames de qualquer potência estrangeira.
Por essa razão, estamos em crer que os eleitores angolanos saberão escolher quem vai estar à frente do Estado angolano, representando os seus mais profundos e legítimos interesses.
João Lourenço é o angolano que vai receber o testemunho do Arquitecto da Paz, o Presidente José Eduardo dos Santos, que enfrentou e venceu, de forma estóica, os escolhos no caminho da consolidação do Estado independente de Angola, que construiu a paz e promoveu a reconciliação entre os angolanos, colocando o País como um actor incontornável e de peso na resolução de conflitos em África e no resto do Mundo.
Melhorar o que está bem e corrigir o que está mal, eis o grande novo desafio do MPLA e de João Lourenço, que, de forma determinada e clarividente, vêm demonstrando em cada comício, em cada encontro temático da campanha, que já traçaram o rumo certo para Angola e para os angolanos.
Calou fundo ouvir de João Lourenço, na cidade do Uíge, de que deseja poder um dia declarar Angola um país livre da malária, do analfabetismo e de todos os males que constituem factores de obstrução ao desenvolvimento.
Foi mais longe, ainda, quando assegurou que o próximo Governo, a ser formado pelo MPLA, vai envidar todos os esforços para elevar o bem-estar do povo angolano, trabalhando para atingir os padrões de qualidade de vida, estabelecidos internacionalmente, na educação, na saúde e no saneamento básico, baixando ao máximo a mortalidade infantil.
Esses valores, pronunciados por João Lourenço, reforçam a nossa convicção de que foi visionaria a decisão da sua escolha, pois, demonstra que é o candidato mais bem-preparado, entre os restantes concorrentes.
PortalMPLA/PR/AB

HAIR TRUMP

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